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Nutrición durante la lactancia > Necesidades de nutrientes
- Energía: las necesidades de energía
durante la lactancia están relacionadas con la cantidad
de leche producida. El contenido calórico promedio de la
secreción láctea de mujeres con un adecuado estado
de nutrición se ha evaluado en aproximadamente 70 kcal
por cada 100 ml. La eficacia con que la energía dietética
es convertida en energía de la leche se asume que es del
80%, con variaciones entre el 76 y el 94%. Durante los seis primeros
meses de lactancia la producción láctea es de aproximadamente
750 ml diarios, y en el segundo semestre disminuye a 600 ml/día.
Son necesarias de esta manera 640 kcal/día adicionales
en el primer semestre y 510 kcal diarias en el segundo. Estos
requerimientos se cubren en parte con las reservas de grasa almacenadas
durante el embarazo, que normalmente se utilizan en los primeros
meses de la lactancia y suministran entre 100 y 150 kcal diarias
durante el primer semestre. Es entonces indicado un aporte de
500 kcal extras a lo largo de la lactancia. Si
la ganancia de peso durante el embarazo fue insuficiente o si
el peso de la madre disminuye durante la lactancia por debajo
de los valores normales, deberían adicionarse 650 kcal
diarias durante los primeros seis meses.
- Proteínas: la leche humana contiene
aproximadamente 1,1 g de proteínas por cada 100 ml. El
aumento en el requerimiento proteico se realiza con el mismo criterio
que para la energía. Se considera una producción
de leche de 750 ml diarios, teniendo en cuenta una eficacia del
70% en la conversión las proteínas dietéticas
en proteínas de la leche y un aumento del 25% a establecer
la recomendación; el aumento en la cuota proteica es de
15 g diarios de proteínas de referencia
en los primeros seis meses. En el segundo semestre el volumen
de leche producida disminuye alrededor de un 20%, y para este
período se acepta un aumento de 12 gramos diarios
de proteínas.
- Hierro: durante la lactancia se secretan diariamente
en la leche materna de 0,15 a 0,3 mg de hierro; esta cantidad
es inferior a la pérdida menstrual que generalmente falta
durante los primeros seis meses en la lactancia exclusiva, por
lo que las necesidades de este mineral durante la lactancia se
estiman teniendo en cuenta las pérdidas basales de una
mujer y agregando el hierro necesario para la formación
láctea, con lo que se aconseja una ingesta diaria de alrededor
de 9 mg/día.
- Calcio: la principal fuente de calcio para
la secreción láctea proviene del aumento en la resorción
ósea que ocurre durante la lactancia, y que es independiente
de la ingesta de calcio. Estudios epidemiológicos corroboran
que esta pérdida de masa ósea durante la lactancia
constituye una respuesta fisiológica y que posteriormente
al destete, la pérdida ósea es reemplazada.
No existirían por lo tanto evidencias que justifiquen un
aumento en las necesidades de calcio, por lo que la recomendación
de ingesta para este mineral durante el período de lactancia
es la misma que para la mujer no lactante.
- Magnesio: tampoco existen en la actualidad
evidencias que justifiquen un aumento en las necesidades de magnesio
durante la lactancia. Aparentemente, el aumento en la resorción
ósea que ocurre en este período y la disminución
en la excreción urinaria de magnesio son los mecanismos
fisiológicos que se ponen en marcha para cubrir las demandas
extras.
- Zinc: el aumento en las necesidades de zinc
se calcula teniendo en cuenta la cantidad que se pierde diariamente
en la secreción láctea y que se han estimado varía
de 1,0 a 1,5 mg/litro. Las concentraciones más elevadas
se observan en los primeros meses de lactancia. Teniendo en cuenta
una secreción diaria de leche promedio de 600 a 750 ml,
y considerando una absorción del zinc dietético
del 40%, se recomienda un incremento de 4 mg/día
a lo largo de todo el período de lactancia.
- Vitamina A: la cantidad de vitamina A en la
leche materna oscila entre 0,4 y 0,7 ug RE/ml, por lo que se aconseja
un incremento de 500 ug RE durante los primeros
seis meses de lactancia y 400 ug RE posteriormente,
a fin de mantener las reservas maternas.
- Folatos: las necesidades de folato se estiman
teniendo en cuenta la cantidad de ingesta requerida para reemplazar
el folato secretado diariamente en la leche materna (aproximadamente
85 ug/l), más la cantidad sugerida para cubrir las recomendaciones
de la mujer no lactante. Considerando una biodisponibilidad del
50% para el folato dietético, la ingesta recomendada es
de 500 ug FED/día.
- Vitamina C: la recomendación diaria
de vitamina C es de 120 mg. Para estimar esta cantidad se evaluó
el contenido en ácido ascórbico en la leche materna,
que es de aproximadamente 40 mg/día durante los primeros
seis meses.
Para las restantes vitaminas y minerales: Visita nuestro apartado
NUEVAS RECOMENDACIONES
NUTRICIONALES.
Efecto durante la lactancia de otros componentes
dietéticos
- Cafeína y alcohol: ambas sustancias aparecen
en la secreción láctea en concentraciones similares a las encontradas
en la circulación de la madre; sin embargo, el acetaldehído, principal
catabolito tóxico del etanol, no aparece en la leche. No obstante,
es aconsejable limitar el consumo de alcohol a no más de 0,5
g/kg de peso materno por día y la cafeína a no
más de 1 a dos tazas de café o infusiones que la contengan.
- Líquidos: no se ha comprobado que algún
tipo especial de bebidas posea un efecto estimulante sobre la
secreción láctea; sin embargo, con la finalidad
de mantener el equilibrio hídrico de la madre, debe aconsejarse
el aporte de líquidos en cantidades superiores a las necesarias
habitualmente, considerando que el volumen total de secreción
láctea representaría aproximadamente 800 ml extras
que deben adicionarse a las necesidades diarias.
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