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Algunos mitos y creencias sobre los alimentos
y la nutrición
Carmen Gómez
Candela y Viviana Loria
La palabra mito se relaciona con cuentos, fábulas o con personas
o cosas a las que se atribuyen cualidades, excelencias o características
que no poseen, sin embargo son verdades para los que creen en ellos,
son relatos conocidos por la comunidad que tratan de explicar las dudas
que surgen en cada pueblo. En lo que a los mitos de la nutrición
se refiere, podríamos decir que nos alimentamos de ellos desde
pequeños, en la casa, con las amigas y amigos, con los vecinos,
todos comentan sobre como alimentarnos, las nuevas dietas y los beneficios
de los diferentes alimentos que consumimos a diario. La realidad es
que muchos carecen de fundamento y tienden no sólo a confundirnos
sino que también pueden hacer peligrar nuestra salud.
Analizaremos algunos de ellos:
1: El chocolate es una golosina muy perjudicial que debemos excluir
de nuestra alimentación.
El chocolate contiene unas sustancias conocidas como
flavonoides que ayudan a mantener el corazón sano, facilitan
una buena circulación sanguínea y disminuyen la coagulación
de la sangre, además, el cacao, materia prima de este dulce
manjar, es un producto rico en sustancias antioxidantes que ayudan
a reducir el daño de partículas tóxicas conocidas
como radicales libres. A pesar de estas virtudes contiene alrededor
de un 30 % de grasa, por lo que conviene consumirlo con moderación.
2: El huevo oscuro alimenta más que el blanco.
El color del huevo es determinado por la raza de la
gallina, si una gallina es roja y tiene lóbulos rojos, sus huevos
serán rojos, así como en una gallina blanca, sus huevos serán blancos
y esto no altera ni varía la calidad nutricional ni el sabor.
3: No importa cuanto comemos, lo importante es no mezclar alimentos
(hidratos y proteínas).
Esto suele afirmarse en las llamadas "dietas disociadas",
sin embargo carece de fundamento científico ya que nuestro cuerpo
se encuentra dotado de enzimas capaces de digerir los alimentos juntos
o separados sin disminuir su actividad o eficiencia. Recordemos que
cuanto más variada sea una comida más nutritiva será. La razón por
lo que algunas personas pierden peso con estas dietas es porque la
alimentación se torna monótona y aburrida y terminan comiendo menos.
4: Los conservantes son perjudiciales para la salud.
Sin los conservantes, la cadena alimenticia no sería
tan segura como lo es en la actualidad. Las estrictas normativas aplicadas
y los rigurosos controles científicos hacen que estos sean elementos
seguros en nuestra dieta.
5: Para perder peso lo mejor es no comer hidratos de carbono (pan,
cereales, azúcar, legumbres y pastas).
No olvidemos que los hidratos de carbono son nuestra
principal fuente energética (y que deben aportar el 55 % del total
delas calorías) y por otro lado aportan sólo 4 kcal/g a diferencia
de las grasas (9 kcal/g). Una dieta con restricción de hidratos será
rica en proteínas y grasas, lo que favorece al aumento de colesterol
y ácido úrico.
6: Sólo el café contiene cafeína.
A diferencia de lo que muchos creen, este distinguido
alcaloide no sólo se encuentra en el café. También está presente en
forma natural en las hojas de té, los refrescos y las semillas de
cacao, aunque en este caso en cantidades menores. Por otro lado a
diferencia de lo que suele creerse el café descafeinado si bien la
contiene en menor medida no está exento de ella.
7: Las mujeres embarazadas necesitan comer por dos.
Si bien las mujeres embarazadas necesitan consumir
en los dos últimos trimestres 300 kcal más, lo importante no es comer
mucho, sino comer bien o lo que es lo mismo no importa tanto la cantidad
como la calidad.
8: Todos los productos light son bajos en calorías.
Un producto light es aquel al que se le ha reducido
o eliminado alguno de sus componentes. No significa necesariamente
que tenga pocas calorías, es el caso de margarinas, mayonesas, patés,
chocolates, que pese a que pueden venderse como light, siguen aportando
muchas calorías. Lo mejor será leer la etiqueta del alimentos y en
caso de dudas consultar, ya que existe mucha publicidad engañosa al
respecto.
9: Es necesario tomar suplementos vitamínicos para cubrir nuestras
necesidades.
En la mayoría de los casos la cantidad de vitaminas
y minerales que el cuerpo necesita para llevar a cabo sus funciones
es muy pequeña por lo que a partir de una dieta equilibrada podemos
satisfacer nuestros requerimientos tanto de vitaminas como de minerales,
sin embargo, sí es recomendable el consumo de estos suplementos por
mujeres embarazadas, lactando o en personas que padecen algún tipo
de enfermedad en las que no se pueden absorber correctamente estos
nutrientes, o cuando se hacen dietas para adelgazar de menos de 1400
Kcal.
10: Beber zumo de naranjas, pomelo o limón por las mañanas quema
las grasas.
Ningún alimento tiene esa función, lo único que puede
quemar la grasa es comer menos calorías de las que tu cuerpo necesita
o hacer ejercicio. No obstante es muy saludable acompañar el desayuno
con frutas y zumos por su importante aporte vitamínico.
11: Saltearse comidas ayuda a adelgazar.
Todas las investigaciones sobre el tema muestran que,
en realidad, saltarse las comidas puede desencadenar una sobre compensación
y una mayor ingestión de alimentos en la siguiente comida. Y no sólo
eso, cuando nos saltamos una comida, el cuerpo compensa la pérdida
de energía conservando lo ya ingerido y ralentizando el metabolismo.
12: Las dietas ricas en proteínas ayudan a adelgazar.
Las proteínas son fundamentales en una dieta equilibrada
pero no adelgazan y deben ser consumidas con moderación (15 a 20 %
del total de la dieta), ya que su exceso no tiene ventajas y es extraordinariamente
costoso su consumo, además que de forma natural suelen ir acompañadas
de abundantes grasas de origen animal.
13: Algunos alimentos son los responsables de que engordemos.
Esto no está científicamente demostrado y por otro
lado, la obesidad es una enfermedad multifactorial por lo que no tiene
sentido atribuirle su aparición a determinados alimentos, esto sólo
contribuirá a empobrecer nuestra alimentación y no por ello hacerla
más sana o más baja en calorías.
14: Las plantas medicinales al ser "naturales" son inocuas y nos
ayudan a adelgazar.
Existe la creencia generalizada de que la fitoterapia
como se realiza "a base de productos naturales" no tienen efectos
adversos y no pueden ser perjudiciales. Esto no es así, deberían emplearse
con la misma cautela que cualquier otro fármaco ya que algunas tienen
numerosas contraindicaciones, pueden tener interacciones con otros
fármacos y algunas carecen de datos preclínicos de seguridad. Si bien
una amplia variedad suele emplearse para el tratamiento del sobrepeso
y la obesidad sólo una pequeña parte de la misma tiene tal indicación
terapéutica.
15: La sal engorda.
La sal no engorda. La sal es un mineral y no tiene
calorías, puede producir retención de agua en enfermedades como la
insuficiencia cardiaca, renal o hepática, pero en personas normales
no altera su peso.
16: El aceite de oliva no engorda.
Todos los aceites vegetales (oliva, girasol, maíz...)
tienen las mismas calorías, que por cierto no son pocas 90 Kcal./10
cc por lo que no debemos excluirlo de la dieta, pero si consumirlos
con moderación. El aceite de oliva, en concreto, tiene más efectos
beneficiosos para la salud.
17: El pan integral engorda menos que el pan blanco.
Ambos aportan similar cantidad de calorías, pero es
cierto que el integral tendrá el beneficio de aportarnos fibra y mayor
cantidad de vitaminas y minerales provenientes del cereal entero.
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