Logo Senba
Recursos didácticos > Los Alimentos

¿De dónde vienen los dulces navideños?

Carmen Gómez Candela

El origen del azúcar, con el que ahora se elaboran los dulces navideños, se encuentra en la India. Existe una leyenda en la que se afirma que los antepasados de Buda proceden del país del azúcar, Gur, nombre que aún se sigue dando a la ciudad de Bengala.
En la antigüedad, el zumo de la caña de azúcar fue considerado como una especia más rara y cara que las demás, y fue empleada en medicina por los egipcios y los fenicios y más tarde por griegos y romanos.
gráfico de cocinero A Europa llega en el siglo IV a.C. gracias a los viajes y a las conquistas de Alejandro Magno por Asia y los griegos la dejan en herencia al Imperio Romano donde la llamarán “sal de la India”.
Hasta los tiempos modernos, el azúcar seguirá siendo para los europeos un medicamento precioso o un lujo reservado a los poderosos de este mundo, un producto fabuloso traído del otro lado de los desiertos por las caravanas que llegaban a los puertos del Mediterráneo oriental.
El azúcar y los dulces eran, desde hacía mucho tiempo, regalos a los que ni siquiera los reyes permanecían insensibles, ya que la confitería siempre ha formado parte de los regalos tradicionales y de las atenciones delicadas. De alguna forma, con este sentido llega a nuestras mesas en Navidad.
En Navidad, las posibilidades gastronómicas del azúcar son numerosas y de un gran atractivo en lo que concierne a su valor culinario, nutricional y lúdico.
El mazapán es uno de los grandes protagonistas de la Navidad. Para los italianos el “marzipane” nació en Venecia durante el Renacimiento y en España lo situamos en Toledo, donde parece ser que las monjas del convento de San Clemente lo elaboraron después de la batalla de Alfonso VIII contra los árabes.
Actualmente, el mazapán sigue fabricándose en Toledo, aunque también en otras regiones como Cataluña, Levante y Andalucía, donde conviven tanto grandes empresas de producción como pequeños centros artesanales y conventos. Las anguilas de mazapán, las delicias, las figuritas en forma de frutas, animales, panecillos, soles, etc…son la forma más habitual de consumirlo.
El turrón es un producto artesano que con mucha probabilidad hemos heredado de los árabes. La antigüedad del turrón español es tanta que en el país valenciano se conoce desde antes de siglo XIII. En tiempos de Felipe II, la fama de los turrones de Jijona llegaba hasta el Extremo Oriente y se degustaban en todas las mesas privilegiadas de Europa.
motivo navidad En cuanto al origen del turrón, catalanes y alicantinos se disputan su paternidad. Los catalanes aseguran que el turrón nació en 1703, tras la peste que asoló Barcelona, fecha en la que se convocó un concurso de pasteles que pudieran resistir un mes sin estropearse. Por su parte, los alicantinos afirman que heredaron de los árabes el arte de hacer turrón, cuestión a la que hace referencia Lope de Rueda en “los lacayos ladrones”, en el que ya se mencionan los populares turrones de Alicante.
Los polvorones, se comenzaron a elaborar en Al Andalus, principalmente en Estepa y Antequera. Y el Roscón de Reyes nace en la Edad Media. Fue en esta época en la que sobre todo en Francia, se empezó a conmemorar la adoración de los Magos, para cristianizar la costumbre pagana de elegir un “rey de las fiestas” en estas fechas. Con un acto inspirado en el Eclesiastés, por la noche familiares y amigos se reunían alrededor de una rosca de pan dulce, en la que habían escondido una haba, como símbolo de Jesús huyendo con sus padres a Egipto por la persecución de Herodes.
La costumbre del Roscón de Reyes se conoció en España a través de los soldados repatriados de Flandes y se hizo más popular con Felipe V. Así llegó hasta nuestros días el Roscón de Reyes, que ahora lleva escondida en su masa un pequeño regalo que dará suerte durante todo el año a quien lo encuentre.
El marrón glacé o castañas confitadas, es otro de los dulces típicos en Navidad. Se conoce desde hace siglos y se convirtió a finales del siglo XIX en un producto industrial sin el que la Navidad no sería lo que es.
Como habréis visto que la Navidad sea calificada de “dulce” no es una casualidad, puesto que el azúcar es, sin lugar a dudas, el gran protagonista. Os deseo a todos una Dulce y Feliz Navidad y mis mejores deseos para el año nuevo.

© 2009 SENBA - Todos los derechos reservados